01
ALABARÉ
Alabaré (5), a mi Señor.
Juan vio el número de los redimidos
y todos alababan al Señor.
Unos, oraban, otros cantaban
y todos alababan al Señor.
Todos unidos, alegres cantamos,
Gloria y alabanzas al Señor.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo
Gloria al Espíritu de Amor.
Somos tus hijos, Dios Padre eterno,
Tú nos has creado por amor.
Te alabamos, te bendecimos
y todos cantamos en Tu honor.
02
TU, SEÑOR
Tú Señor cada mañana
llamas a mi puerta y me dices: Ven.
Yo quiero seguirte con todas mis fuerzas
que se haga tu voluntad.
Sabes que no tengo nada que soy muy
débil y pecador. Mi vida te ofrezco, mis pies,
mi manos, te entrego mi corazón.
Tu, Señor has tomado todo lo que soy
me seduce tu Evangelio y tu verdad.
Tu amor y tu amistad.
Tu, Señor me has mostrado un modo de
vivir, un camino de renuncia y caridad,
contigo soy feliz.
Tu, me has hecho un hombre nuevo,
un hombre libre, capaz de amar.
María me enseña a ser sencillo
viviendo en fidelidad.
Tu me has puesto entre los hombres
como un testigo de tu verdad.
Ser sal de la tierra, ser luz del mundo
tu fuerza me bastará.
03
VE POR EL MUNDO
Has recibido un destino
de otra palabra más fuerte,
es tu misión ser profeta,
palabra de Dios viviente.
Tu irás llevando la luz
en una entrega perenne,
que tu voz es voz de Dios
y la voz de Dios no duerme.
Ve por el mundo, grita la gente
que el amor de Dios no acaba
ni la voz de Dios se pierde.
Sigue tu rumbo profeta,
sobre la arena caliente,
sigue sembrando en el mundo,
que el fruto se hará presente.
No temas si nuestra fe ante tu voz se detiene,
porque huimos del dolor
y la voz de Dios no duele.
Sigue cantando profeta,
cantos de vida o de muerte,
sigue anunciando a los hombres
que el Reino de Dios ya viene.
No callarán esa voz
y a nadie puedes temerle,
que tu voz viene de Dios
y la voz de Dios no muere.
04
JUNTO CON MARIA
La Reina del cielo, la Madre de Dios
ella es la modelo de mi inspiración.
Ven hermano mío, sigamos su ejemplo
alabando a Dios en todo momento.
Alaba al Señor junto con María
veras que te llenas de paz y alegría.
Bendice a tu Dios junto con María
veras que te llenas de paz y alegría.
Une tu alabanza a la de María
veras que te llenas de paz y alegría.
Copia la humildad que tiene María
veras que te llenas de paz y alegría.
Cuando en su presencia ella le alababa
de alegría y gozo su alma se llenaba.
Alegría y paz son las maravillas
que Dios te dará cuando le bendigas.
Sigue la obediencia que tiene María
veras que te llenas de paz y alegría.