Oración por los Sacerdotes
¡Oh Jesús! Eterno Sacerdote, guarda a tus consagrados al abrigo de tu Sagrado Corazón. Conserva sin mancha sus ungidas manos que a diario tocan tu Sagrado Cuerpo. Guarda sin detrimento los labios enrojecidos con tu preciosa Sangre. Conserva puros y desprendidos de la tierra, los corazones sellados con las sublimes señales de tu glorioso Sacerdocio. Rodéalos de tu amor santo amor y protégelos del contagio del mundo. Bendice sus trabajos con abundantes frutos, y aquellos en quienes han ejercido su ministerio, sean aquí en la tierra su gozo y su consuelo, y en el cielo su hermosa y eterna corona. Amén. Amén.
APLICACION A LA CATEQUESIS #10
Tema: Dios nos Invita a Experimentar el Perdón
La tarea que nos corresponde es poder llevar a la vida, desde nuestro ambiente familiar, la experiencia del perdón. Existen diversas maneras para cultivar esta actitud, como por ejemplo, anime a sus familiares a disculparse cuando ofendan a alguien y muestren arrepentimiento; dígale: “si te sientes mal por lo que hiciste debes decírselo;” si es usted el que hiere a alguien permita a sus familiares escucharlo dando disculpas; imitando a Jesús: hágale ver a quienes le rodean que siempre serán amados por ustedes aunque cometan algún error, un buen ejemplo sería decirle: “Te amo, pero no me gustó lo que hiciste.” Anime a que todos en familia participen con regularidad del sacramento de la reconciliación para crecer en la vida cristiana.
¿PRODUCTIVO O FRUCTÍFERO?
“Sí”, dijo Joel, “estoy adicto a la productividad. Soy empresario y mi esposa y yo tenemos tres hijos. Mis días están repletos”. Joel sintió su presente estilo de vida retado durante un retiro de hombres. El director preguntó: “¿Creen ustedes que Jesús tenía una lista de logros diarios? (‘Tres personas quedaron sanadas hoy. Dos buenas contestaciones a los escribas y fariseos. Una gran parábola, y comida para 5,000 personas. Hice todo muy bien hoy’)”. Joel escuchó intensamente. Jesús habló sabiamente y con misericordia, ofreciendo su gracia. Ocasionalmente se alejaba de las multitudes, mas, cuando estaba entre la gente, estaba verdaderamente con su pueblo y amaba a todos. Pero, ¿era Jesús productivo? La productividad puede llegar a convertirse en un estilo de vida. La productividad busca lo que lo fructífero ya posee desde los comienzos, esto es, la seguridad de la presencia y del amor de Dios. Joel vio cómo lo fructífero le permite darse del todo al momento presente. Lo fructífero se enraíza en la gracia de Dios y exige confianza en el Espíritu Santo, igual que el abono alrededor de la higuera, de la cual nos habla el Evangelio de hoy. El Espíritu obra en todo tiempo y lugar, y si se lo permitimos, también obrará en nosotros, estemos o no ocupados.
La Corresponsabilidad Vivida Ahora
Deja a un lado las listas y dedica un tiempo junto a Dios—ora, toma una siesta, juega con los niños, admira la naturaleza. No será productivo, pero sí fructífero.
"Lo que soy es lo que Dios me regala. La persona en que me convierto es mi regalo a Dios"