UN CAMBIO DE CORAZÓN


¿Por qué dice Jesús que debemos preferirlo a él por encima de madre, padre, cónyuge e hijos para poder ser sus discípulos? Jesús sabe que, como seres humanos, a menudo nos aferramos a relaciones y posesiones, y quiere advertirnos que será casi imposible ser sus discípulos si esas cosas llegan a ocupar el lugar que debería tener Dios en nuestro corazón. Piensa en estos ejemplos: la mujer que pone toda su atención en sus hijos e ignora al esposo; el hombre que se pasa todas las tardes y fines de semana bebiendo; la persona que lo acapara todo como para compensar la pérdida o carencia de relaciones. Tales desplazamientos, si se llegan a convertir en hábitos, pueden alejar a las personas de Dios. Ir a Misa regularmente, orar con frecuencia y guardar los mandamientos son hábitos excelentes; pero no nos acercan a Dios, a no ser que Dios pase a ocupar de nuevo el primer lugar en nuestro corazón. Ésa es la verdadera conversión, que muchas veces podría realizarse drásticamente, pero por lo regular suele darse en el esfuerzo diario de reorganizar nuestra vida.

CATEQUESIS #35


Tema: La Sagrada Escritura: Palabra de Dios
Durante el mes de septiembre la Iglesia y otras denominaciones cristianas celebramos el mes de la Biblia, con el propósito de reconocer su importancia esencial en la vivencia de nuestra fe y para que nos acerquemos más a ella. Desde siempre Dios nos ha hablado porque le importamos, porque está pendiente de nosotros, porque nos ama. En la Sagrada Escritura nosotros, que somos Iglesia, encontramos constantemente nuestro alimento, nuestra fortaleza, nuestro mapa para el camino de la Fe. La Biblia es una colección de libros de un valor religioso superior, que está compuesta de dos partes: Antiguo y Nuevo Testamento.
En familia, busquemos un lugar especial en nuestro hogar para colocar la Biblia acompañada de una vela encendida, que nos sirva para recordarnos el valor del amor de Dios que se manifiesta en la Sagrada Escritura y el deseo de encontrarnos con El.


La Corresponsabilidad Vivida Ahora

Haz un espacio en tu casa y pon un crucifijo, una estatua o cuadro de la Virgen María y de algunos santos. Añade además fotos de personas que son especiales para ti. Reza en ese lugar diariamente.

 

"Lo que soy es lo que Dios me regala. La persona en que me convierto es mi regalo a Dios"